05 de febrero de 2026
El ex príncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III de Inglaterra, abandonó su residencia en Windsor y se trasladó a una vivienda más modesta en la finca de Sandringham, tras el impacto de nuevas fotografías y documentos asociados al caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein que volvieron a poner bajo escrutinio su reputación pública y vínculos con el controvertido círculo de acusaciones.
Los últimos archivos divulgados del caso contienen una serie de imágenes inéditas en las que aparece el ex príncipe en situaciones que generaron intensas reacciones, al tiempo que correos electrónicos publicados reflejan comunicaciones con personas del entorno de Epstein. Estas revelaciones se publicaron en medio de millones de documentos liberados por autoridades estadounidenses, alimentando nuevamente el debate sobre su implicación y afectando su posición dentro de la familia real.
La mudanza ocurrió luego de que las filtraciones fueran ampliamente difundidas, lo que aceleró su salida de Royal Lodge, la mansión donde residió durante más de 20 años. La presión pública y política en torno a su imagen ha sido intensa, dado que los documentos muestran múltiples referencias a su relación con figuras cercanas a Epstein y situaciones comprometedoras que no habían sido plenamente conocidas antes.
Aunque el ex príncipe ya había sido despojado de sus títulos y privilegios reales en fechas anteriores, este nuevo capítulo marca un giro significativo en su situación personal y pública: ahora habita en una propiedad de menor perfil dentro del dominio de Sandringham, mientras su nombre sigue siendo objeto de atención internacional.
La divulgación de material visual ha generado también llamados a mayor transparencia y posibles investigaciones, en un contexto donde las autoridades han señalado que examinarán los nuevos elementos incluidos en los archivos liberados relacionados con el caso Epstein.