Un proceso judicial de alto perfil comenzó esta semana en Nueva York, Estados Unidos, contra las gigantes de la industria del entretenimiento Live Nation y Ticketmaster, ante acusaciones del gobierno federal y fiscales estatales por prácticas que podrían constituir un monopolio en el mercado de eventos en vivo.
El juicio, que arrancó con la selección del jurado en una corte federal, forma parte de una demanda presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos junto con fiscales de 40 estados del país, quienes sostienen que la empresa ha abusado de su posición dominante para controlar el mercado de conciertos, festivales y venta de entradas a gran escala.
¿Qué se acusa?
Según los fiscales, Live Nation ha exigido contratos exclusivos a recintos y artistas, limitando la competencia al obligar a firmar acuerdos cerrados con Ticketmaster, la principal plataforma de venta de boletos a nivel mundial desde su adquisición en 2010. El gobierno argumenta que esta integración vertical habría distorsionado el mercado, encarecido los precios para los aficionados y reducido las opciones para competidores.
Los alegatos de apertura han señalado que la industria “está rota” y que Live Nation y Ticketmaster han monopolizado el sector, mientras que la defensa de las compañías sostiene que no existe un poder monopólico real y que enfrentan competencia en varios segmentos.
Desarrollo del juicio
El proceso, que podría extenderse varias semanas, tendrá la presentación de pruebas, argumentos legales y testimonios que incluirán a ejecutivos de la empresa y representantes de recintos y empresas rivales. Un elemento clave del juicio es la posible solicitud para que las compañías sean obligadas a desprenderse de unidades de negocio, como Ticketmaster, o adoptar otras medidas correctivas si se determina una violación a las leyes antimonopolio.
El juez federal Arun Subramanian supervisa el caso, tras haber rechazado partes de algunas acusaciones previas pero permitir que los principales argumentos sigan adelante.