12 de octubre de 2026
La controversia por la serie inspirada en la historia de Timbiriche continúa generando reacciones entre quienes formaron parte de la agrupación. Esta vez, Edith Márquez expresó su comprensión hacia sus antiguos compañeros, quienes cuestionaron que la producción se realizara sin consultarlos.
La cantante reconoció que respeta la postura de Sasha Sokol, Erik Rubín, Alix Bauer, Mariana Garza, Diego Schoening y Benny Ibarra, quienes manifestaron públicamente su inconformidad con el proyecto. Márquez recordó su propia participación en Timbiriche y destacó la importancia que tuvo el grupo en la música mexicana.
Sin embargo, la intérprete evitó emitir un juicio definitivo sobre la producción de ViX, pues señaló que primero necesita conocer su contenido. Consideró que sería complicado opinar sobre una historia que todavía no ha visto y prefirió mantener cautela ante los detalles que se presentan en pantalla.
Uno de los temas más delicados alrededor de la serie es la representación de la relación entre Sasha Sokol y el productor Luis de Llano, asunto que ha provocado un amplio debate público. Al ser cuestionada al respecto, Márquez dejó clara su postura contra cualquier forma de abuso hacia menores de edad, especialmente cuando se trata de niñas, aunque insistió en que necesita conocer el tratamiento que la producción da a estos hechos.
La polémica aumentó después de que seis integrantes de la primera etapa de Timbiriche difundieran un comunicado en el que aclararon que no participaron en la creación de la serie, no fueron consultados sobre las historias y tampoco autorizaron el uso de su imagen, voz o identidad.
Los artistas también señalaron que existe una diferencia entre inspirarse en una época y construir una ficción alrededor de personas reales y reconocibles sin involucrarlas en el proceso.
Por ahora, Edith Márquez mantiene una postura prudente: respalda el derecho de sus excompañeros a expresar su inconformidad, pero considera necesario conocer la serie antes de hacer una valoración más amplia. Sus declaraciones se suman a una discusión que pone sobre la mesa los límites entre la libertad creativa y el respeto a la historia de quienes vivieron de primera mano el fenómeno Timbiriche.