3 de noviembre de 2026
La disputa familiar que involucra a Maribel Guardia e Imelda Tuñón continúa generando reacciones, y ahora fue José Manuel Figueroa quien expresó públicamente su preocupación por el bienestar de su sobrino, José Julián, hijo del fallecido cantante Julián Figueroa.
Durante un encuentro con representantes de la prensa, el intérprete manifestó que observa al pequeño en una situación que le genera inquietud, al considerar que está demasiado expuesto y que existen circunstancias que podrían ponerlo en una posición vulnerable.
José Manuel, hermano de Julián Figueroa, también reconoció que todavía no ha tenido la oportunidad de conocer personalmente al niño, situación que le provoca tristeza por el vínculo familiar que los une.
El cantante fue cuestionado sobre las diferencias entre Maribel Guardia e Imelda Tuñón, particularmente por las versiones encontradas acerca de los procedimientos relacionados con la custodia y las convivencias familiares.
Mientras la actriz ha sostenido que sus gestiones estaban dirigidas a mantener contacto con su nieto y no a sustituir legalmente a su madre, la defensa de Imelda ha señalado que existen acciones judiciales relacionadas con la custodia del menor.
Ante este panorama, José Manuel expresó que le resulta difícil pensar que Maribel pretenda reemplazar a su hijo fallecido a través de su nieto. También manifestó su deseo de que sus preocupaciones no correspondan a la realidad y que Imelda esté desempeñando adecuadamente su papel como madre.
Uno de los momentos más personales de sus declaraciones llegó cuando habló sobre la distancia que mantiene con José Julián. El cantante reconoció que no conoce al pequeño, pero aprovechó para enviarle un mensaje de apoyo de cara al futuro.
José Manuel aseguró que, cuando su sobrino cumpla 18 años, podrá acercarse a él si necesita ayuda, pues tendrá las puertas abiertas y contará con el respaldo de su tío.
La controversia familiar continúa desarrollándose entre diferencias personales y procedimientos legales. Mientras tanto, las declaraciones de José Manuel Figueroa vuelven a colocar en el centro de la conversación una situación en la que el bienestar y la privacidad de José Julián deben mantenerse como prioridad.