4 de noviembre de 2026
Lo que debía ser una noche de música y diversión terminó convirtiéndose en un conflicto que llegó hasta las autoridades de protección al consumidor. Un grupo de seguidores de Junior H presentó una reclamación colectiva ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), solicitando más de 226 mil pesos por las afectaciones que sufrieron durante un concierto realizado en Tijuana, Baja California.
La inconformidad surgió después de que los asistentes tuvieran que esperar más de seis horas y media para ver al intérprete de corridos tumbados sobre el escenario, situación que provocó molestia entre los asistentes y afectaciones en sus actividades personales.
Ante lo ocurrido, al menos 35 consumidores decidieron organizarse para exigir la devolución del dinero que pagaron por sus entradas, además de una compensación económica por los inconvenientes ocasionados durante el espectáculo.
La cantidad total reclamada asciende a 226 mil 430 pesos con 40 centavos. De este monto, 188 mil 692 pesos corresponden al reembolso de los boletos, mientras que los 37 mil 738 pesos con 40 centavos restantes representan la compensación solicitada por los daños y gastos adicionales.
Entre las afectaciones señaladas por los consumidores se encuentran los gastos extraordinarios de transporte y alimentos, así como la pérdida de horas de descanso y los problemas para regresar a sus hogares debido al retraso del evento.
La reclamación colectiva ya fue admitida a trámite por Profeco, que estableció una audiencia de conciliación para el próximo 10 de enero, en la que deberán participar los representantes de las empresas boleteras involucradas para buscar una posible solución al conflicto.
El caso vuelve a poner sobre la mesa las responsabilidades de las empresas encargadas de organizar y comercializar espectáculos masivos, así como los derechos de los consumidores cuando las condiciones ofrecidas al momento de comprar un boleto no se cumplen.
Mientras tanto, los seguidores de Junior H esperan recuperar su dinero y obtener la compensación solicitada por una noche que, lejos de convertirse en una experiencia memorable, terminó en una reclamación colectiva.