24 de enero de 2026. — Con el objetivo de proteger la vida y mejorar la respuesta de los servicios de atención médica, autoridades de Salud Municipal exhortaron a la población a reconocer la diferencia entre una emergencia y una urgencia, ya que una decisión adecuada puede evitar complicaciones graves.
Se explicó que una emergencia médica es una situación repentina y de alto riesgo que pone en peligro inmediato la vida o la integridad de las personas, por lo que requiere atención inmediata. Entre estos casos se encuentran infartos, accidentes cerebrovasculares, hemorragias severas, asfixia, quemaduras graves y heridas por arma de fuego, donde cada minuto resulta determinante.
En contraste, una urgencia médica implica la necesidad de valoración rápida, pero sin un riesgo inmediato para la vida. Ejemplos de estas situaciones son fracturas, esguinces, fiebre elevada, infecciones respiratorias, cólicos o lesiones menores, las cuales pueden ser atendidas en clínicas o centros de salud de primer contacto.
Las autoridades señalaron que identificar correctamente cada caso permite que los servicios de emergencia se concentren en situaciones críticas, evitando la saturación hospitalaria y garantizando una atención más eficiente para toda la comunidad.
Finalmente, se reiteró que ante una emergencia se debe llamar de inmediato al 911 o acudir a un hospital, mientras que las urgencias, aunque no deben ignorarse, pueden atenderse en unidades médicas sin comprometer la seguridad del paciente.
